El Blog de Bazán

Hace años que camino los pasillos, ando por los camarines, estoy en las filmaciones, y saco mis propias conclusiones sobre lo que pasa ciertas oficinas donde se toman decisiones. Ahora tengo un lugar donde publicarlas.
 

Archivo para: Junio 2007

27.06.07

Prendé que están dando una porquería



-Hola, hijo. Llegaste.

-Hola ma'... ¿Qué mirás?

-Una porquería, no sé cómo pueden pasar esto por televisión.

-La verdad, cómo pueden pasar esto por televisión.

-Yo no entiendo cómo no se les cae la cara de vergüenza, este programa es una basura.

-¿Y por qué lo estás mirando?

-Porque no hay nada para ver.

-¿Cómo no hay nada para ver, mamá?

-Eso, en los otros canales es lo mismo, todo una porquería, ya no se puede ver nada en televisión.

-¿Vos estás mirando un programa malísimo por televisión...porque no hay nada para ver?

-Claro, hijo.

-Pero mamá, si no hay nada para ver, no mires.

-Y si no estoy mirando.

-Sí, estás mirando.

-No, no estoy mirando.

-Sí, estás mirando.

-Miro pero no me gusta, hijo.

-...Y no lo mires.

-Pero no es que lo miro y me gusta. Lo miro y no me gusta. ¿Me escuchás?...Hijo, te estoy hablando ¿me escuchás?

-Pará, pará que quiero escuchar qué le dice.

-Le va a decir que así no pueden seguir, que la van a eliminar.
-¿Cómo sabés?

-Porque ya se lo viene diciendo hace una semana.
-¿Y ella qué dice?

-Nada, porque siempre van a otra cosa. Este programa es una porquería, hijo.

-Sí, eso está claro. Pero bueno...¿hay algo mejor para ver?

-No.

-¡Poné más fuerte!

-Pensé que querías que apagara.

-No, si no hay nada para ver, ¿por qué vas a apagar?

-¿Vos estás mirando un programa malísimo por televisión...porque no hay nada para ver?

-Claro, mamá.

-Pero hijo, si no hay nada para ver, no mires.
-Y si no estoy mirando.

-Sí, estás mirando.

-No, no estoy mirando.

-Sí, estás mirando.

-Miro pero no me gusta, mamá.

-...Y no lo mires.

-Pero no es que lo miro y me gusta. Lo miro y no me gusta. ¿Me escuchás?...Mamá, te estoy hablando ¿me escuchás?

Moraleja: El botón de apagar es el más difícil del televisor. Siempre.
  • Creado por terra707Creado por terra707
  • Posteado en18:12:31

25.06.07

La canción perfecta



¿Existe la canción perfecta? Eso me preguntaba el jueves en La Trastienda escuchando a Jaime Roos hacer Colombina. Esa historia en cuatro minutos de la chica que se perdía entre la gente mientras ataca toda la línea de tambores empujándote a otro barrio, ¿podría ser la canción perfecta?

Fue un gran recital el de Jaime Roos, que ya había presentado Fuera de ambiente en el Luna hacía poco pero volvió a un ámbito más reducido y con mejor audio. Aquello, Durazno y convención, Adiós juventud, Si me voy antes que vos son enormes momentos de la música popular. Pero Colombina me suena a canción perfecta. A "señores, más no se puede".

Pero el viernes fui a ver a Luis Eduardo Aute en el Luna Park. El músico menos demagógico del mundo se mandó las canciones de su nuevo CD Al día de hoy, sabiendo que el público estaba ahí esperando otra cosa. Que iba a aparecer, pero en el momento en que tenía que hacerlo. No antes.

Y entonces, con una voz que desmiente su edad y una vida de intuidos excesos, cantó De alguna manera. Y volvió aparecer la sensación de canción perfecta. Esas cosas se dicen de esa manera y cuando lo canta Aute la sensación de abandono es total.

Pero el sábado fui a ver a Luis Salinas al ND Ateneo. Y el señor se despachó con una lista de canciones perfectas que me hizo repensar todo. ¿Qué son si no la Tonada del viejo amor o Bajo el sauce solo o Kilómetro 11? Canciones perfectas. Redondas. Divinas.

Son canciones y están lejos de las cosas que parecen importantes. Nunca salen en la tapa de los diarios; ése es un error que la humanidad algún día pagará muy caro. A veces una canción llena un estadio, pero en general sólo sirve para ser silbada y no tener miedo al cruzar una calle oscura. Y son bellas siempre. Se pasan de mano en mano como una receta de familia o quedan escondidas por años, eso no importa. No me vas a convencer nombrándome una pila de canciones aborrecibles. Las amo igual ¿no ves que son canciones? ¿No ves que no pueden defenderse? ¿No ves que no tienen la culpa? Te arrinconan, te elevan, te subyugan. Te juzgan, te enlazan, te desprecian. Te atan al recuerdo, te echan al olvido, te marcan para siempre; se quedan colgadas de tu boca aunque no lo quieras y volvés a ellas y después, mucho después, las oís y les encontrás la rara belleza de la imperfección o del desastre.

A veces te descubrís amando lo imposible. Son poesía guarra: son una cruza bastarda de artes populares que te ataca en plena calle desde cualquier disquería. Son historias que no fueron reveladas nunca antes, son dolores compartidos, son alegrías en tres minutos. Son mentiras. Son ladillas del alma, son emoción industrial, guitarra y satén blanco. Son el resto de vino de la copa de la que todos tomamos. Son el corazón sonoro de un mundo demasiado cruel. Demasiado cruel. Son el llanto y el goce del hombre, de todos los hombres, de todos los tiempos. Canciones, lo demás no importa nada.

¿Podré hacer una lista personal de mis diez canciones perfectas?

Help, Los Beatles
Eclipse de mar, Joaquín Sabina
Love walked in, Chet Baker
Pedro Navaja, Rubén Blades
Waltz for Debby, Bill Evans
Desafinado, Joao Gilberto
Tazas de té chino, Don Cornelio y la Zona
Trem das cores, Caetano Veloso
Desarma y sangra, Charly García
Close to me, The Cure
You can call me Al, Paul Simon
Make believe mambo, David Byrne
Gabba Gabba Hey!, Los Ramones
Como dos extraños, Roberto Goyeneche
Maresia, Adriana Calcanhoto
La estrella azul, Mercedes Sosa
La negrita, Café Tacuba
Aranjuez, Miles Davis
Mi plantita chiquita, Karamelo Santo
No puedo quitar mis ojos de ti, Frankie Valli
Sol, Kinky
El arriero, Atahualpa Yupanqui
Al costado del camino, Fito Páez

Ok, me excedí. No pude en diez ¿alguien puede?

  • Creado por terra707Creado por terra707
  • Posteado en16:28:26

21.06.07

Pasión de multitudes



Siempre era igual con papá. No eran tiempos de zapping. Eran tiempos de pararse para cambiar de canal. Papá se paraba, cambiaba de canal y, si ahí aparecía un partido de fútbol, se quedaba mirando. Atentamente. No a los jugadores, no las jugadas, no el campo de juego. Observaba cuidadosamente las tribunas. A veces tardaba pero siempre conseguía su momento epifánico. ¡Ahí, mirá, mirá, ahí!, y señalaba extasiado un lugar vacío en las tribunas, un lugar que las cámaras se preocupaban por no mostrar. La conclusión era sabida en casa por mamá, por mi hermano, por mí: "Si los que viven enfrente de la cancha y tienen que cruzar la calle nomás no fueron y dejaron las tribunas peladas, ¿por qué lo vamos a tener que ver nosotros, que vivimos a cuatrocientos kilómetros?", decía. E inevitablemente apagaba el televisor, victorioso. Quiero decir: no tuve un padre que me llevara a la cancha, que me enamorara de los colores, que me regalara una pelota o me consiguiera el carnet de un club. A mi papá todo eso le parecía una tremenda estupidez. Sí, papá era intolerante.

Con esa carga, el deporte profesional, ese que no se juega sino que se sigue por el amor a una camiseta, nunca estuvo en mi patrimonio. Sin embargo, como vivo acá, sé todo lo que hay que saber para no pasar por marciano en una conversación. Sé que Chicago zafó y que Belgrano se fue al descenso. Sé que Russo es el técnico de Boca, que Victoria Onetto es de San Lorenzo y hasta sé que Messi está en el Barcelona y Gago e Higuaín, en el Real Madrid. Y que salieron campeones.

Ya no me molesta que taxi al que me subo, taxista que me pregunta si vi el partido; y que cuando apenas gruño "No", me empiece a comentar el partido (siempre hay "el partido", siempre hubo "el partido", siempre habrá "el partido") como si le hubiera contestado que lo vi, que dejé la vida en la tribuna.

Ya no me molesta quedarme callado quince minutos mientras se defiende o se execra a Riquelme. Ya entiendo a mis amigos que le rezan a Maradona. A los que, en lugar de leer el diario, leen el "Olé". A que el diario del lunes traiga un 60 por ciento de informaciones que no me interesan. Mejor dicho (sí, cada vez me parezco más a papá, creo que le pasa a mucha gente que nunca imaginó que le ocurriría algo así, como yo) que el diario del lunes traiga un 60 por ciento de informaciones sobre...¡un juego!

Está bien, ya sé: soy amargo y no cazo un fulbo. Lo soporto.

Pero lo del domingo no. Eso no. Hay que poner un freno ya. Hay que hacer algo para que no nos inunden. El domingo en los bares la gente se juntó a ver...¡un partido de golf!

Divino el cordobés Cabrera: ganó el abierto de los Estados Unidos, felicitaciones, cómo te queremos, lleváte la copa pero ¿nos van a obligar a entender qué quieren decir cosas como "concretar birdies en hoyo 4 y 5" o que "el argentino sumó su segundo bogey en el 3"? Primero fue el fútbol y no me importó, porque yo no jugaba al fútbol. Después fue el tenis, y tampoco me importó (hace años sonaba ridículo que un partido de tenis se mirara por televisión: ¿cómo movés la cabeza de izquierda a derecha, de derecha a izquierda?). Bueno, insistieron y lo consiguieron. La Hiena Barrios, Locomotora Castro, la Tigresa Acuña y Alejandra Locomotora Riveras son elevados a la categoría de pensadores nacionales. ¡Y ahora se viene el golf! ¡Están golpeando a mi puerta! ¿Ya es tarde?

Papá, creo que te moriste a tiempo. Ahora te lo pasarías insultando al televisor. Como tu hijo menor.
  • Creado por terra707Creado por terra707
  • Posteado en17:51:32

19.06.07

Nada Personal



Amargado, amargo, autoritario, boludo, boludo envidioso, boludo promedio, chamo becerro (?), envidioso, idiota, ignorante, imbécil, infeliz, histérico, mediocre, mediocre que se cree progre, mediocre resentido, mono de mierda, no feliz, no grato, pendejo, periodista de cuarta, pseudoperiodista reivindicador de los derechos gays, resentido, salame, troglodita me dijeron por el post anterior, una ingenuidad sobre Soda Stéreo y su regreso amplificado. También escribieron cosas en slang chileno que no entendí pero no sonaban amistosas.

Me proponen que ponga un maxikiosco, que me deje de romper las pelotas, que me deje de hacer el intelectual, que no joda, que no sea iluso porque todo en este mundo es plata, que vaya al recital, que no "valla", que disfrute de Soda; que reclame la plata a Soda, al salame que me puso en los medios, a Gardel; que le haga juicio a Soda, que le pida lo mismo a The Police, que vaya a Godoy Cruz y Santa Fe a hablar de mis cosas, que comente mis cosas con mi mamá en una cena, que escuche cumbia, que escuche Maná, que escuche a Los Redondos.

Me gustaría por favor que no perdamos la elegancia. ¿O no estamos hablando del grupo más elegante del pop argentino?

Me declaro ignorante sobre cuestiones de blogósfera y aprenderé junto a ustedes de la mano de Terra que me llamó para que lo haga. Soy tributario de los viejos medios en los que la democracia no era una gran virtud. Donde el lector leía, el oyente escuchaba y los televidentes se quedaban ahí, sentaditos esperando que uno alzara una voz maravillosa.

Siempre supuse que no era lo mejor pero también -debo decirlo-sospeché siempre que la demagogia participativa presentaba sus trampas. Sin embargo creía -y sigo creyendo aunque ahora con reservas- que la democratización de los medios ayudaría a que más gente pudiera opinar, disentir, presentar argumentos, rebatir otros, en fin, sumar para demostrar que la libertad tiene cierto sentido progresista.

Ante la andanada insustancial de improperios que recibí solamente por exponer una opinión fundamentada debo decir que me sentí un iluso. Pensaba que se podía argumentar a favor o en contra, que había espacio para la lectura no literal (¿alguien pensó en serio que pedía la plata de las entradas, cd y dvd? ¿Alguien cree que un periodista paga algo?), que algunas cuestiones ortográficas y gramaticales estaban superadas. Pensándolo bien si nos rodea una sociedad tan intolerante, por qué esa intolerancia no iba estar en el mundo blog, donde el anonimato permite cualquier exabrupto, total nadie se hace cargo.

Sigo pensando lo que dije en el posteo anterior. Más allá de eso, algunas cosas me hicieron reflexionar. Como muchacho de la generación que creció "al calor de las masas" debo decir que no había tomado en cuenta a los menores que no tuvieron oportunidad de ver a Soda en vivo y bueno, van a poder hacerlo, como llenando el álbum de figuritas.

José dice: "es la gente la que quiere que vuelvan". Ese concepto es horrible. Pobre del artista obligado a hacer lo que la gente quiere.

Marcelito me dice: "no creo que te den dos palos verdes por volver". Tenés razón. Por eso no me voy.

Juan dice: "La culpa de ser mediocre es sólo tuya". No Juan, yo hago mucho pero además el entorno me ayuda. Como a todos.

Andrés dice que "Ni Maná, Las Pelotas o Los piojos tocan por placer". Él sabrá.

Nicolás Rotten (bien por romper el anonimato) dice una tontera: "Sos tan tarado que los vas a ir a ver después de esta crítica". Pero se reivindica con una frase genial: "Tenés menos Soda Stéreo que Santo Biasatti".

Eugenio pide que todos seamos más respetuosos. Lo bien que hace.

Marcelo dice que le arruiné el recital porque ahora va a estar pensando en la plata y no en las emociones. No va a pasar Marcelo, te van a emocionar igual.

Chicos, nada personal.

Gracias a los que argumentaron a favor y en contra. A los otros, no. Nos vemos en River.

  • Creado por terra707Creado por terra707
  • Posteado en14:35:33

13.06.07

Devuélvanme la plata... Gracias totales

 

Fui al último concierto de Soda Stéreo en la cancha de River. Guardé la entrada, debe andar por algún lado si no la perdí en la mudanza.

Compré el CD del último concierto de Soda Stéreo en River. Lo escucho cada tanto.

Compré el DVD del último concierto de Soda Stéreo en River. Lo veo cada tanto.

¿Qué hago? ¡Gracias totales, quiero que me devuelvan el dinero!

Todo lo que era último, final, definitivo se desvaneció en el aire. Al último se le agrega un posterior. Y otro. Y después una gira. Entonces, el que me vendieron como último era nada más que el final de la primera parte.
Pero parece que no hay segunda parte. Vuelven, pero no vuelven.

No fue que los tres tipos que más hicieron por la difusión de la música pop argentina en el mundo en los últimos veinticinco años un día se miraron a los ojos y se dijeron: "Es hora, veamos qué quedó de aquél amor de música ligera".

No es que volvió la química que hizo de los tres pibes de pelos parados de los '80 un ícono que jamás despegaremos de nuestras vidas. No son las canciones las que se presentan con una fuerza propia tan contundente que no se les puede decir que no. No es el hecho artístico, que los parió. Hay casi seis millones de dólares.

Hay negocios de acá, de allá y de más allá. Te van a sonar en los celulares, en los ringtones y en el botón del baño. Va a haber wallpapers, backstones, protectores de pantalla.

Hay casi dos palos verdes para cada uno. El argumento es tan contundente que... ¿qué se le contrapone?

No hay un solo argumento artístico en el regreso del trío más mentado. Ni uno. Con suerte se puede apelar a cierta nostalgia treintañera pero nada más. Cuando fue el regreso de Serú Girán al menos intentaron grabar un nuevo disco. Es cierto, olvidable, pero al menos parecía que tenían ganas de volver a verse, de ver qué se recreaba, qué pasaba ahí.

Ni siquiera un mínimo de eso se ve flotar en este reencuentro. Nada. El absoluto vacío. Los seis millones de dólares como argumento ineludible y a su vez absolutamente lógico: "¿Cómo van a decir que no si se quedan con dos palos cada uno?". A nadie se le ocurre desafiar esa lógica de mercado y ellos parecen haberse resistido todo lo que pudieron pero ¿quién dice que no?

La plata está ahí, las canciones son de ellos y siguen siendo tan endiabladamente potentes como en su momento, entonces ¿por qué no?

Porque nada bueno le ha dado al arte -ni siquiera al arte pop- un gesto que sólo viene empujado por el dinero. Hace siempre falta algo de sangre. Aunque sea sangre pop. Acá no hay nada de eso.

Porque siempre ir a ver a Soda fue ir a ver el gesto de futuro, aquello que estaba por venir, la foto del presente en donde rastrear las señales de lo que vendría.

Ahora es todo lo contrario. Soda Stéreo será sólo aquello que fue y nada más. Estos recitales serán sólo una fiesta del pasado. Vas a ir a ver lo que ya sabés. Como los chicos que quieren ver una y otra vez el mismo dibujito. No hay actitud menos Soda Stéreo que ésa.

En fin, que nos encontraremos en River para recordar lo que ya no somos. Lo que ya nunca seremos. Por suerte continúan los tres con sus carreras solistas. Alguno de ellos me tendrá que devolver la guita de la entrada anterior, el CD y el DVD. Gracias Totales.

  • Creado por terra707Creado por terra707
  • Posteado en17:41:27